Salsa roquefort

Cremosa salsa roquefort hecha con aceite de oliva y nata líquida, y condimentada con nuez moscada. El acompañamiento idóneo para carnes, pastas, pescados...

Receta de salsa roquefort

Ingredientes para preparar salsa roquefort

  • 200 ml. de nata líquida
  • 45 gr. de queso roquefort (o queso azul)
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1 pizca de nuez moscada

¿Cómo preparar salsa roquefort?

  • Para empezar, en una sartén ponemos las dos cucharadas de aceite de oliva, y lo llevamos al fuego. Cuando esté caliente, añadimos el queso roquefort y lo deshacemos a fuego lento mientras lo vamos removiendo con una cuchara de madera.
  • Cuando esté deshecho el queso, añadimos la nata líquida y removemos todo a fuego lento. Cuando la nata y el queso esté bien integrados, condimentamos la salsa roquefort con un poco de nuez moscada (sal no hace falta añadir, pues ya está contenida en el queso).
  • Llegados a este punto, lo único que nos queda es dejar que la salsa cueza ligeramente a fuego suave hasta que adquiera la consistencia deseada, teniendo en cuenta que cuanto más tiempo esté al fuego, más espesará.
  • Si al final la salsa roquefort nos queda demasiado espesa y queremos rectificar su textura, podemos echar un poco de caldo de pollo, o más nata líquida.
  • Foto orientativa: Jasuca
Nota del autor:

Aunque la salsa roquefort se usa sobre todo para carnes, puede servir también de acompañamiento para algunos pescados, para pastas, incluso para ensaladas.

Hay quienes usan mantequilla para hacer esta salsa, pero como ya es suficientemente potente de por sí, yo me decanto por usar aceite de oliva.

Podemos congelar la salsa roquefort para usarla en un futuro, o añadírsela directamente al plato que deseemos.